lunes 9 de abril de 2007

Seguir martillando


El hecho por el cual nos ponemos a discutir con algún matiz de insolencia si de por cierto aquella vieja vaina del rock es por estos días un negocio, creo, no tiene que desesperar a nadie. El público del rock no es ningún boludo. De suyo sabe que es un negocio y muy rentable da la casualidad. La movida independiente de sellos discográficos garantiza a la vez que haya libertad creativa y creadora. Pero sabemos que la plata es plata y por supuesto se desprende que el que transa puede vacacionar en algún paraíso fiscal. A fuerza de verdad lo que esta en discusión es si le corresponde al rock estar en el lugar en donde está, no si se lo ha ganado o cual fue la estrategia para ubicarse en un pastel semejante. El rock jamás, históricamente, a pertenecido al centro de la escena, siempre ha sido el hijo renegado de la cultura, obra de arlequines confusos que buscaban una respuesta a como sobrevivir en la mierda. Al rock le pertenecen lo contestatario y la periferia, un ámbito desde donde se bardea y se delira a la sociedad misma. La cultura de masas ha logrado (y esto debe ser su único punto a favor) democratizar el pensamiento, torta a la que se ha accedido, históricamente, por herencia de sangre. Y es en las huestes de los que siempre fueron relegados en donde nace el fuego que nos hace hervir la sangre. Entonces no se entiende a esta gente que con ánimo de diferenciarse dice sobre su criterio estético: "lo que hacemos es rock barrial, rock de la calle”, si el rock siempre es barrial loco, siempre el rock se ha manifestado en una esquina, entre etnias no precisas pero que de alguna manera estaban unidas por una sola naturaleza, ser los eternos desplazados, los raritos, los sucios, los vagos, los zurditos. No sé qué demonios se busca al llevar el rock al centro, a ocupar un lugar tal dentro del campo cultural. Hoy en día vemos programas de rock, cadenas televisivas de rock, radios de rock, y a todos estos negocios se los mistifica con un solo eslogan, “rock nacional”, como queriendo instalar un patriotismo histriónico. El eslogan es un ítem del capitalismo que busca simplificar para vender más con una fe muy fuerte en la identificación. Entonces pasa que vemos no ya a las tribus, sino a las barriadas que aguantan a su banda como aguantan a su club. Se forma allí un lugar de pertenencia que pierde su efecto cuando se habla de rock ya que al rocker el único ámbito de pertenencia que le corresponde es el de no pertenecer a nada, ser un iconoclasta, un autodidacta, un antihéroe sí, pero el que imparte más justicia. Y esa justicia es malinterpretada, una lectura mal hecha de las cosas. A mi no me importa con que bocha uno pueda identificarse, personalmente cualquier colectivo me viene bien y tengo bien en claro para lo que estoy, sé, y lo digo con un orgullo de la puta madre, lo que me hace saltar el corazón y para que mierda estoy en este mundo insufrible, pero hay una cosa que me tiene bien y es que no me vendo ni por 30 palos verdes y tampoco voy a salir en la Isla de Caras. Porque no quiero, porque pertenezco a una fe sagrada, porque el músculo se me espesa a la hora de agitar y no vivo de robarle a la gente, porque me encantan esas chicas sudadas igual o más que la cerveza más recalcitrante. Pero que le voy a hacer, no ando narrando cuentos chinos. Viste loco, esa es mi onda, a mi me chupa un huevo la cultura oficial al igual que todas la figuritas de cuarta de Dotto Models, y no escatimo los esfuerzos. Que se vayan a cagar con las revistitas de moda. No soy un profesional, a fin de cuentas soy un desastre a contramano pero tengo el pulmón predispuesto y un ancla en la yugular y no es para congraciarse, pero mi hígado es atómico y cuando escucho rock encuentro mi norte y me crecen los huevos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias loco!!!!!!!gracias loco!!!!!!!gracias loco!!!!!! de nuevo, che, por todo eso, no hizo falta el agite, vos apareciste cuando tenias que aparecer....el lunes!!!!!!!!yo no tengo nada que decirte, ya lo dijiste vos, estoy feliz con los que escriben lo que nosostros sentimos pero no lo sabemos expresar, gracias! un abrazo como te gustan a vos, porque te lo mereces, chabon